La historia de Tolkien

Todos conocemos la saga de El Señor de los Anillos (en inglés: The Lord of the Rings), que es la gran obra maestra del escritor británico John Ronald Reuel Tolkien (J. R. R. Tolkien). Pero pocos conocen la historia del escritor detrás de estos libros.

J. R. R. Tolkien nació en Bloemfontein, Sudáfrica, el 3 de enero de 1892. Además de escritor de novelas, fue poeta, servidor militar, filólogo, lingüista y profesor universitario. De 1925 a 1945, Tolkien ocupó la cátedra Rawlinson y Bosworth en la Universidad de Oxford, enseñando anglosajón y, de 1945 a 1959, fue profesor de Lengua y Literatura inglesa en Merton. Era amigo cercano del también escritor C. S. Lewis y ambos eran miembros de un informal grupo de debate literario conocido como los Inklings. Tolkien es considerado popularmente como «el padre» de la literatura moderna de fantasía, también llamada “alta fantasía”.

J. R. R. Tolkien planeó El Señor de los Anillos como una secuela de su anterior novela El Hobbit, pero terminó por convertirse en una historia de mucho más alcance y extensión que, escrita por etapas entre 1937 y 1949, se publicó por primera vez en el Reino Unido entre 1954 y 1955 en tres volúmenes. Desde entonces ha sido reimpresa en numerosas ocasiones y traducida a muchos idiomas, ​ convirtiéndose en una de las obras más populares de la literatura del siglo XX.

La historia que narra la novela es sólo la última parte de una mitología que J. R. R. Tolkien comenzó en 1917, cuando se encontraba en el hospital tras haber caído enfermo durante la Primera Guerra Mundial y en la que estuvo trabajando el resto de su vida.

El Señor de los Anillos es, en este sentido, una metáfora que implica la culminación de un largo proceso que da origen a la humanidad actual, con toda su carga mítica pero también histórica. La creación de mundo, la implantación del mal como modelo de dominación absoluto y su continuidad a través de las edades, la lucha de los elfos y su alianza con los edain por conservar la tierra de Beleriand, la derrota del primer Señor oscuro Melkor y el ascenso de su mano derecha Sauron, el ascenso y caída de Númenor, la construcción de los Anillos de Poder, la instalación de los reinos númenóreanos en la Tierra Media y, finalmente, la derrota de Sauron, están plasmados en El Silmarillion como un contexto que sustenta la épica del hobbit Frodo Bolsón y la Compañía del Anillo.

Si bien Tolkien concibió El Señor de los Anillos como una sola historia, la novela fue dividida en tres partes por motivos editoriales: La Comunidad del Anillo, Las dos torres y El retorno del Rey, y cuenta además con un libro de apéndices. A pesar de esta división, el libro no es una trilogía y al propio Tolkien le molestaba que lo llamaran así, ya que desde un principio estaba escrito para formar un sólo tomo, pero la editorial George Allen & Unwin decidió dividirlo en tres debido a su longitud y coste. Las únicas divisiones naturales que hizo Tolkien son los libros I, II, III, IV, V y VI.

El Silmarillion es un relato de un proceso histórico-mítico, en El hobbit se narra un acontecimiento de dicho proceso. Este no es un mero hecho histórico, es nodal y significativo; porque en la obra se conoce cómo aparece el Anillo Único entre los hobbits. Una inocente historia para niños, aunque fundada en el legendarium, se convierte en el elemento desencadenante del fin de la Tercera Edad del Sol. Fortuitamente, y en el marco de un viaje para rescatar un tesoro de la mano del dragón Smaug, el hobbit Bilbo Bolsón se convierte en Portador del Anillo. Allí J. R. R. Tolkien, al adaptar esa obra infantil a El Señor de los Anillos, delinea la cultura y, por ende, el temple que llevará a Frodo a ser el protagonista principal del cierre del proceso iniciado en los Días Antiguos.

Su mujer, Edith, murió el 29 de noviembre de 1971, a la edad de 82 años. Tolkien volvió a Oxford, donde falleció 21 meses después, el 2 de septiembre de 1973, con 81 años, y fue enterrado en la misma tumba que su mujer. Esta tumba, situada en el cementerio de Wolvercote, en Oxford, presenta los nombres de «Beren» y «Lúthien» para Ronald y Edith, respectivamente, extraídos de la leyenda incluida en El Silmarillion acerca del amor entre estos dos seres de diferente naturaleza (la doncella elfa Lúthien y el mortal Beren) y del robo de uno de los Silmarils. Si te apasiona tanto el universo de El Señor de los Anillos como la historia de este fantástico novelista británico, puedes conseguir tus figuras favoritas en Mundo Funko

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